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Tu hijo es mío

Tu hijo es mío

Corín Tellado

"—Te estoy oyendo, Fina, te estoy oyendo. —Pues a mí me parece que no me oye o si me oye no me entiende, doctor. —¿Quieres mirar en torno? —continuaba limpiando una herida supurosa—. ¿No ves que estoy cargado de trabajo? Están en la antesala más de veinte enfermos esperando y tú ahí dándome la lata. Te he dicho muchas veces que trabajo en este barracón acondicionado para ambulatorio y sólo visito casos muy graves, de modo que lo lógico es que el que se sostenga sobre las piernas que venga aquí. Además, tú sabes, Fina, que hay montones de personas perezosas y sin estar enfermos se hacen para dar guerra."

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